Monotonia
Hay un silencio pregnante, justo antes de que cualquier pensamiento llegue a la cabeza. Blancos entre las palabras que escribimos en el papel. Instantes invisibles entre la inspiración y la espiración, que sin embargo no corresponden ni a una ni a otra. Es en ese momento suspendido, donde el tiempo no se cuenta, se pierde, se siente, se vuelve extraño, que puede nacer el capullo de la creación.
El espacio entre cada cosa, el aire vivo que nos separa. Ni feliz ni triste, contenemos la respiración justo antes de zambullirnos en el océano. No es ni cálido ni frío, no hay ningún contraste. Olvidado e ignorado, existe y se repite, sin ser visto y sin fin.